Cabeza

Cabeza hace música patchwork, es decir, un poquito de aquí y un poquito de allá. La psicodelia, el pop rock, la cumbia, los pasos de semana santa o el jazz, no son estilos que Cabeza mezcle, si no que los pega con superglue unos junto a otros jugando con las estructuras y los cambios bruscos en las canciones. A través de sus letras intenta crear una cosmogonía propia, un mundo-cabeza donde cabalgan vaqueros que se duchan todos los días, replicantes que nos suplen en los lugares a los que no queremos ir y cementerios de elefantes donde llegan la riada de aturdidos que ha dejado la noche.

En el hemisferio derecho la sugestiva voz de Toña se funde con un ritmo incesante a la par de elegante, en el hemisferio izquierdo la imaginativa guitarra de David acompaña unas letras sutiles pero llenas de ingenio, instalado en el cortex el bajo de Lucas y la batería de Ric. El resultado es un conjunto de canciones hipnóticas, que fluyen con magia en directo y que ellos aseguran “bailar con torpes movimientos”. Una corriente de pensamiento musical que da gusto descubrir.